00. Un cuento para centrar la idea

El cuento de las heridas de la Tierra (resumen)

Dado por los hermanos del pulsar en la nave de Tseyor.

Transmitido por Apuesta Atlante PM

 

Un joven observó que en una cueva había como una herida del planeta, porque se veía la lava pasar por un hueco. Sintió un gran impulso interno de intentar sanarlo. Pensó en poner un tabique energético, hecho por su propia energía.

Se puso manos a la obra, así que cada día ponía un ladrillo más, sin plantearse cuánto tiempo tardaría ni cuán grande era el hueco, solo sentía que había que hacer algo.

Quienes pasaban por allí se le quedaban mirando. Alguno le preguntó qué hacía y el joven explicaba su plan.

Normalmente le tomaban por loco, pero alguno se sintió con ganas de ayudarle. Y le ayudó uno que otro día, pero pronto se cansó. Otros se interesaron un poco más, pero ya nunca más regresaron. Otros se olvidaban de volver. La mayoría se habían unido por curiosidad, pero sin embargo ya habían dejado allí su impronta energética. Pero esto al joven no le importaba, cada día él iba, hacía su tabique  y lo ponía, con o sin acompañantes.

Un día  de suerte se encontró con una chica que accedió a ayudarle también. Desde entonces ya teníamos a una pareja que, cada día, iban y ponían su tabique, sin descanso. No obstante, también seguía el desfile de curiosos que se burlaban de ellos y los molestaban intentando estropearles el trabajo. Pero a ellos no les importaba, seguían trabajando sin contestarles.

Hasta que un día se encontraron a otra pareja que se unió a ellos. Y así otra y otra. Y cada uno ponía su ladrillo en el tabique. Eran elementos atlantes que habían intuido algo y sabían que no podían ignorar esa necesidad interna.

Finalmente, quedó una finca de colores, de muchos colores, representando la diversidad de las personas que, aun cuando fueran tan distintas, todas unificaron su pensamiento en forma de ladrillo, sin importar el color.

Todos sabían que no tenían porqué andar diciendo “hey, este es mi color”. Tan sólo en humildad y silencio, cada cual se sentía feliz, porque sabía que su color estaba plasmado en la finca.

En ella, también había otras zonas de un color predominante. No importaba, ya que se considera que todos somos importantes, independientemente de la cantidad de ladrillos que hayamos colocado y aunque hay hermanos que un día están aquí  y que al otro ya no, pero dejan también su ladrillito.

No hay porqué sentirse superiores, para nada. Todossomos iguales, tanto el que ha puesto un pequeño ladrillo para que se sostuviera un pilar, como aquellos que han colocado una gran cantidad de ladrillos energéticos.

Sanada la herida, la zona empezó a reverdecer, se construyeron casas, granjas y se plantaron alimentos. Ese lugar era el único en el que se respiraba aire limpio, nunca les falto nada. Así que allí se empezó a construir la primer sociedad armónica de este hermoso planeta Tierra.

Y la historia de cómo se hizo fue ejemplo para todos, y se expandió por el mundo, de este modo se fueron sanando todo este hermoso planeta.

 ladrillos

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s