2. Pensamientos de nuestra réplica. Herramientas. 48. El nuevo pensamiento, la nueva era. Características. 37. Historia de la Astrología.

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Penas, pero sobre todo, glorias.

Para quien pueda tener dudas sobre la astrología, ofrecemos un resumen pasado en el texto cuyo enlace ofrecemos. Y que juzgue él mismo: http://www.infiniticonsultores.com/acrux/0065.html

Hablamos de penas al observar el obstinado interés en desacreditar este conocimiento, tanto por la religión en especial, como por la ciencia. Y hablamos de glorias porque a pesar de todo, este conocimiento persiste y, sobre todo últimamente, está floreciendo y enriqueciendo gracias a la renovación energética que trae la nueva era, el nuevo pensamiento.

Empezó con una simple observación del cielo, tal vez para buscar una correlación de los astros, Sol, Luna y los más brillantes, con los fenómenos climáticos y las cosechas. Hay evidencias de que se observaba el cielo en Mesopotamia (cerca del 2300 a C). Asociaron los planetas a los mismos dioses.

El Libro de Enoc (siglo III a I a.C.) cita la astrología y otras ciencias enseñadas al antiguo ser humano, aunque los doctores de la Iglesia digan lo contrario.

En Grecia (los pitagóricos) y en el imperio romano también existía la Astrología, pero desapareció con Constantino el Grande y no volvió a aparecer hasta que los árabes y judíos en España la renovaran.

No sabemos exactamente la causa de esta decisión del emperador, pero posiblemente la consideraría como un peligro para el imperio.

Más tarde, la Iglesia empezó a perseguirla con la idea de que las predicciones eran contrarias a la libertad de Dios. Si bien esta idea ha sido el fundamento hasta hoy de su no aceptación, muchísimas veces ha habido contradicciones en el seno de la misma Iglesia pues no eran pocos los que la apoyaron.

Tampoco la apoyan los científicos, y se desmarcan de ella rápidamente llamando astrónomos a los astrólogos. Un caso claro es el de Kepler, genial persona, que estuvo muchos años haciendo horóscopos. Y mientras la Astronomía le debe sus famosas tres leyes sobre los movimientos de los planetas, también la Astrología le debe grandes innovaciones en el terreno de la interpretación de lo que se denomina “ángulos”, “direcciones” y “aspectos”.

Viene bien decir que la palabra Astrología proviene del griego astron, estrella y logos, estudio y la palabra Astronomía de astron, estrella y nomos, regla o norma. La astronomía es el estudio de los movimientos de los astros y sus características físicas, pero desprovisto de todo significado esotérico.

Sin embargo, los nombres asignados a los planetas correspondiendo a dioses de la mitología romana, marcan una correlación evidente. Es más, en la astrología se recrean muchos de los mitos elaborados durante este periodo grecorromano.

Y más aún es notable el significado psicológico profundo de todos estos mitos que se entretejieron durante este periodo. Nuestra duda es si fueron elaborados popularmente o por mentes con gran clarividencia.

Son mitos que expresan en lenguaje simbólico los vericuetos y reacciones que sigue la mente humana ante cada uno de los problemas que inciden en su vida. Algo así como el lenguaje con el que explicamos a nuestros niños muchas de las enseñanzas: los cuentos con su moraleja.

Lamentablemente no conocemos un trabajo que describa en términos astrológicos todas estas historias plasmadas en la mitología, pero sí muchas de ellas. Bastará al estudioso que quiera profundizar en este tema para darse cuenta de la verdadera realidad.

Hacia el final de la Edad Media casi todos los príncipes, así como cada regente de importancia, tenía su astrólogo de la corte. El renacimiento de la enseñanza clásica de la Astrología trajo un segundo período de prosperidad para ella. Aparecieron Catalina de Medici, Michel de Notredame (Nostradamus) (1555), los papas León X y Clemente VII, que también tuvieron su astrólogo privado.

Pero en general, en los centros intelectuales de Astrología, siempre se lamentaban de la falta de comprensión mostrada por los Padres de la Iglesia en su actitud hacia el fatalismo pagano. Es un problema que hoy día se ve de otra forma, ya que ni la astrología es fatalista, ni sirve para predicciones, ni tiene por qué pensarse en una imagen de Dios como ellos la tenían.

Hacia el siglo XIII se aceptaba la astrología en muchos ámbitos excepto para aplicación a la voluntad humana, ya que el alma es la imagen de Dios. Aun así, en muchos otros, se consideraba paganismo.

En 1545, en el Concilio de Trento, la Iglesia condenó la Astrología, y al final del siglo oficialmente se separó a sí misma de la Astrología. Y Galileo fue denunciado y condenado por la Iglesia en 1632 por su “heliocentrismo” (el Sol como centro del sistema planetario), cuando la realidad científica es precisamente esta, como sabemos. Ahí se abrió la brecha diferenciando Astrología y Astronomía.

Posteriormente, en los siglos XVIII y XIX sobre todo, se fue enriqueciendo la técnica con nuevas aportaciones. Es notable la de Carl Gustav Jung  (1875-1961), quien explicó la Astrología a través de su noción de Sincronicidad. Para Jung, la Astrología se explica diciendo que el paralelismo entre las posiciones astrales y la realidad son meras sincronías, interpretables a través de los arquetipos.

La escuela simbolista francesa, de la misma manera, ayudó a liberar a la Astrología de su estructura mecanicista rígida para permitirle un enfoque más descriptivo a la personalidad mediante la comprensión de los símbolos astrológicos.

  • La animadversión en contra de la Astrología tiene su origen en tres hechos: 1) el mal uso y la degradación producida especialmente en el mundo occidental de este conocimiento, (determinismo, usos banales), 2) el rechazo de la religión que vio en ella un peligro potencial para sus fieles (idolatría, paganismo) y 3) el racionalismo de la Ilustración (no es lógica ni científica… no puede ser).
  • Un ejemplo: Hacia los años 80 del siglo pasado, se publicó un manifiesto firmado por cien científicos en contra de la Astrología en el cual sólo se expresaba rechazo pero ninguna prueba real en contra. Muchos de los argumentos expresados demostraban no conocer tan sólo mínimamente esta disciplina.
Nota: La imagen procede de Internet. Agradecemos nos permitan publicarla, pero si hacerlo vulnera algún derecho, rogamos nos avisen para subsanarlo.

 

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